Si lo de Samuel no es calificado como delito de odio, estamos mandando el mensaje a toda la comunidad LGTBI+ de que llamarle a alguien “maricón” mientras le apalean hasta asesinarlo es… ¿Normal? Como total, todos sabemos que ser maricón es una mierda y que deberían estar avergonzados, que no se entiende ni porqué celebran el Orgullo (¿de qué tendrán que estar orgullosos?), es un insulto que en realidad no tiene trascendencia. Como llamarle bobo. Lo mismito.

Para mí, no calificar esto como delito de odio es decirle al 10% de la población española “ESCÓNDETE en el armario” y “calladito estás más guapo”. ¿Que te quieres casar? Tú sabrás, eso no lo vas a poder esconder y te vas buscando que te peguen. ¿Qué eres trans y no te vas del pueblo? Tú sabrás, pero aquí todos te conocen y cualquier día vas a salir de casa y no vas a volver, porque te atacarán por la espalda, sin verlo venir y a nadie le importará que estés muerta.

Yo no sé qué sociedad queréis, pero yo quiero una en la que las mujeres no salgan a la calle con miedo a que las violen, una en la que los gays salgan a la calle sin miedo a que los apaleen, una en la que las personas trans puedan vivir sin tener que prostutuirse ni ser agredidas constantemente, una en la que las personas no binarias puedan ser lo que les dé la real gana, en la que la pluma no esté demonizada, ni ser una mujer “poco femenina”, que “no se arregla ni se maquilla” te coloque en una situación de riesgo en el que cualquier fascista pueda darte una paliza porque pareces “bollera”.

El colectivo LGTBI+ sufre acoso y discriminación desde la infancia. Desde niños tienen que enfrentarse a que se les insulte por ser chicazos o tener pluma. Por no querer jugar a fútbol o a muñecas, como si no existieran más alternativas. Crecen sin saber bien por qué ser ellos está mal visto, por qué está penalizado en esta sociedad. Y yo, que no soy LGTBI pero sufrí mucho acoso escolar, puedo deciros que es una infancia de mierda de la que cuesta mucho recuperarse. Que vives sin vivir, porque vives con miedo. Creces con miedo a ser tú.

Y no, no pertenezco al colectivo LGTBI+, pero soy mujer y sé lo que es volver a casa acojonada. Que no en vano soy de la generación de Míriam, Toñi y Desirée.

Y no, no pertenezco al colectivo LGTBI+, pero soy mujer y sé lo que es volver a casa acojonada. Que no en vano soy de la generación de Míriam, Toñi y Desirée. Y me jodería que este asesinato salvaje se utilizase, como se utilizó aquel, para devolver a cualquiera que no sea cis-hetero al armario. Porque en la sociedad que yo quiero, somos libres de ser quienes somos y además, tenemos el respeto y la empatía suficiente como para aceptar al otro tal cual es.

Porque ser LGTBI no mata, pero la homofobia y la transfobia sí.

JusticiaParaSamuel #LaHomofobiaMATA